Usuario saludisima

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Actividad de saludisima

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‎CAP 1 La noche de Gabriel
Me llamo Gabriel y esta es la historia de cómo comenzaron mis problemas para controlar la orina mientras dormía.

‎Todo empezó cuando tenía 7 años. Hasta ese momento nunca había tenido problemas para dormir por las noches. Mi vida era como la de cualquier otro niño. Iba a la escuela, jugaba durante el día, hacía las tareas y por la noche me acostaba esperando despertar a la mañana siguiente.

‎Una noche ocurrió algo que nunca imaginé. Cuando abrí los ojos, sentí las sábanas húmedas. Miré a mi alrededor y me di cuenta de que había orinado la cama mientras dormía. Me quedé inmóvil, sin saber qué hacer. Sentía mucha vergüenza y esperaba que nadie lo descubriera.

‎Pensé que solo había sido un accidente. Me cambié de ropa con ayuda de mi mamá, Alexandra, y ella cambió las sábanas. Me dijo que no me preocupara, que a veces esas cosas podían pasar. Sus palabras me tranquilizaron un poco y creí que todo cómo comenzaron mis problemas para controlar la orina mientras dormía.

‎Todo empezó cuando tenía 7 años. Hasta ese momento nunca había tenido problemas para dormir por las noches. Mi vida era como la de cualquier otro niño. Iba a la escuela, jugaba durante el día, hacía las tareas y por la noche me acostaba esperando despertar a la mañana siguiente.

‎Una noche ocurrió algo que nunca imaginé. Cuando abrí los ojos, sentí las sábanas húmedas. Miré a mi alrededor y me di cuenta de que había orinado la cama mientras dormía. Me quedé inmóvil, sin saber qué hacer. Sentía mucha vergüenza y esperaba que nadie lo descubriera.

‎Pensé que solo había sido un accidente. Me cambié de ropa con ayuda de mi mamá, Alexandra, y ella cambió las sábanas. Me dijo que no me preocupara, que a veces esas cosas podían pasar. Sus palabras me tranquilizaron un poco y creí que todo volvería a la normalidad.

‎Pero la noche siguiente volvió a ocurrir exactamente lo mismo.

‎Cuando desperté, otra vez la cama estaba mojada. Sentí un nudo en el estómago. Ya no parecía una simple casualidad. Mi mamá volvió a ayudarme con paciencia. Nunca levantó la voz ni me hizo sentir culpable. Solo me abrazó y me dijo que esperaba que esa fuera la última vez.

‎Sin embargo, tampoco fue la última.

‎Las noches siguieron pasando y los accidentes comenzaron a repetirse una tras otra. Cada vez que llegaba la hora de dormir, me invadía la preocupación. Antes de cerrar los ojos pensaba que al día siguiente quizá volvería a despertar con la cama mojada.

‎Al amanecer, casi siempre ocurría lo mismo. Mi mamá encontraba las sábanas húmedas, las retiraba, las llevaba a lavar y limpiaba el colchón para que pudiera volver a usarlo por la noche. Yo la observaba con mucha tristeza porque sentía que le estaba causando más trabajo.

‎Mi papá, Cristóbal, también empezó a darse cuenta de que aquello ya no era algo pasajero. Todas las mañanas preguntaba cómo había pasado la noche y veía que nuevamente había que cambiar la ropa de cama. Se preocupaba por mí y hablaba con mi mamá para buscar una explicación.

‎Después de varios días, mis padres comenzaron a pensar que no era un problema que desaparecería por sí solo. Aunque intentaban mantener la calma delante de mí, podía notar que estaban preocupados. Querían ayudarme, pero todavía no sabían qué estaba causando aquellos accidentes nocturnos.

‎Yo seguía sintiendo esperanza cada noche. Antes de dormir me repetía que esta vez sería diferente, que despertaría con la cama completamente seca. Cerraba los ojos convencido de que el problema había terminado, pero al amanecer volvía a encontrar las sábanas mojadas.

‎Así pasaron los primeros días, convirtiéndose en la primera semana de un problema que cambiaría por completo mis noches y que marcaría el inicio de una etapa en la que mi familia tendría que aprender, junto conmigo, a buscar la mejor manera de afrontar lo que estaba ocurriendo.
‎volvería a la normalidad.

‎Pero la noche siguiente volvió a ocurrir exactamente lo mismo.

‎Cuando desperté, otra vez la cama estaba mojada. Sentí un nudo en el estómago. Ya no parecía una simple casualidad. Mi mamá volvió a ayudarme con paciencia. Nunca levantó la voz ni me hizo sentir culpable. Solo me abrazó y me dijo que esperaba que esa fuera la última vez.

‎Sin embargo, tampoco fue la última.

‎Las noches siguieron pasando y los accidentes comenzaron a repetirse una tras otra. Cada vez que llegaba la hora de dormir, me invadía la preocupación. Antes de cerrar los ojos pensaba que al día siguiente quizá volvería a despertar con la cama mojada.

‎Al amanecer, casi siempre ocurría lo mismo. Mi mamá encontraba las sábanas húmedas, las retiraba, las llevaba a lavar y limpiaba el colchón para que pudiera volver a usarlo por la noche. Yo la observaba con mucha tristeza porque sentía que le estaba causando más trabajo.

‎Mi papá, Cristóbal, también empezó a darse cuenta de que aquello ya no era algo pasajero. Todas las mañanas preguntaba cómo había pasado la noche y veía que nuevamente había que cambiar la ropa de cama. Se preocupaba por mí y hablaba con mi mamá para buscar una explicación.

‎Después de varios días, mis padres comenzaron a pensar que no era un problema que desaparecería por sí solo. Aunque intentaban mantener la calma delante de mí, podía notar que estaban preocupados. Querían ayudarme, pero todavía no sabían qué estaba causando aquellos accidentes nocturnos.

‎Yo seguía sintiendo esperanza cada noche. Antes de dormir me repetía que esta vez sería diferente, que despertaría con la cama completamente seca. Cerraba los ojos convencido de que el problema había terminado, pero al amanecer volvía a encontrar las sábanas mojadas.

‎Así pasaron los primeros días, convirtiéndose en la primera semana de un problema que cambiaría por completo mis noches y que marcaría el inicio de una etapa en la que mi familia tendría que aprender, junto conmigo, a buscar la mejor manera de afrontar lo que estaba ocurriendo.
por Darwin Jul 23
Hola, busco tranxilium de 50 MG o alguno similar, tiene usted? Gracias
por Antonio Lara Troyano Mar 7, 2025
Hola, espero que me puedan ayudar, tuve relaciones el día 26 de abril,mi novio uso condón ,  me tenía que llegar mi mestruaccion el día 30 de abril, pero no me a llegado y estamos a 3 de mayo estaré embarazada? Espero y me puedan ayudarrr, por favor
por Karolinaaa May 3, 2016
Lo que pasa que estábamos en mi casa pero nuestros genitales no rosaron ni nada, él eyaculó en sus dedos y los metió en mi vagina.
Quisiera saber si puedo quedar embarazada...
por ceja32 Feb 2, 2016
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